Todo empezó el día que un señor americano con bigote nos deseó buen viaje y nos retó a bañarnos en el gélido río de Yosemite. A más de 30ºC como estábamos en Fremont (cerca de San Francisco), ese 2 de junio, nos pareció una genial idea para refrescarnos. Un día más tarde, conduciendo por Yosemite Village, encontramos una playa (Cathedral Beach), nos pusimos el bañador y decidimos grabar el gran momento. El agua estaba sumamente fría! Al meter los pies, entendí que hasta ese momento no había utilizado el adjetivo “congelado” con propiedad; el agua de la Costa Brava no es nada, comparado con los 3º centígrados de Yosemite. Oh My God! Ahí dentro nos acordamos de todo el mundo, creo. Sobre todo de Rambo y su “no siento las piernas!”. Arnau, mientras, disfrutó del momento y decidió que el agua no estaba fría, que era sólo algo “psicológico” ^_^ Se lo toma todo con calma, el Boy Scout este!
And so, here it goes, Eric! The prove to our courage!
La ruta 66 es un gran mito para todos los viajeros, amantes de Estados Unidos y moteros del mundo. Sin embargo, hace un año vimos un reportaje en la tele en el que se veía como en buena parte del recorrido no había gran cosa a ver. Por eso, cuando nos planteamos hacer un road trip por Estados Unidos, descartamos la opción de la ruta 66. El coast-to-coast nos ofrecía más contrastes y paisajes míticos y nos daba la oportunidad de ver los grandes landmarks americanos: el Grand Canyon, Yosemite y Sequoia Parks, Monument Valley, el jazz de Nueva Orleans, las costas de Florida…

Tramo de la Ruta 66 en Arizona, entre Kingman y Seligman. Los mosquitos, protagonistas durante todo el viaje...
Las carreteras en Estados Unidos siempre tienen un número, cosa que hace que sea realmente muy sencillo conducir por el país. La Carretera 66 iba de Chicago a Los Angeles. Ahora, varios tramos de la 66 ya no existen porque han quedado solapados por autopistas y otras carreteras.
Si haces un road trip por la costa oeste de Estados Unidos debes saber que entre Las Vegas y el Grand Canyon hay un buen tramo de casi 2 horas de ruta 66. Probablemente no sea el mejor tramo a ver, pero es curioso cómo un número de carretera puede motivarte todo el itinerario de ese día ^_^
.
Este es el itinerario que te aconsejo seguir de Las Vegas al Grand Canyon:
1. Pasar por la mítica Hoover Dam, que a parte de ser una presa impresionante, es la frontera entre Nevada y Arizona. Calma y paciencia en este tramo, pues es habitual hacer colas por los controles de aduanas (sí, en algunos controles hay que pasar controles; en este caso, proviniendo de Las Vegas ya os podéis imaginar por qué). Disfruta del paisaje desde el coche mismo o desde alguno de los varios puntos de parking que hay para tomar fotos y hacer la visita guiada.
2. Ya en Arizona, en la ciudad de Kingman empieza el tramo de Ruta 66. Está completamente señalizado, por lo que no hay pérdida, pero OJO! Si vas con GPS éste te va indicar el camino más rápido, que es pasando por la autopista. Y como no has cruzado todo el Atlántico para ir por una autopista, será mejor que apagues el GPS, sigas las indicaciones a “la antigua” y pongas Born to be wild para inspirarte e impregnarte de feeling motero!
Kingman será la ciudad más grande que vas a atravesar durante el día así que si necesitas provisiones, es un buen momento, ya que durante las próximas 90 millas prácticamente no habrá nada (y lo bonita que puede llegar a ser la “nada” cuando se trata de la ruta 66!). Encontrarás muchos hoteles y moteles, resturantes y bares, e incluso un museo de la Route 66. En la oficina de Turismo pueden informarte sobre todo esto. Sin embargo, si todavía no tienes mucha hambre, te aconsejo que sigas hasta llegar a Seligman (pero cuidado: son 90 millas más!).
.
3. En el tramo específico de carretera 66 entre Kingman y Seligman no hay gran cosa, pero son 90 millas de auténtica Arizona: tierra árida, arbustos y cactus, moteles, trenes larguísimos de mercancías que pasan justo al lado de la carretera e incluso si te desvías de la carretera principal es posible encontrar carreteras sin asfaltar y alguna vaca perdida pastando por el camino.
Ah, por cierto, cuando fuimos nosotros había una publicidad muy ingeniosa a lo largo de ese tramo de ruta 66 a base de carteles: eran mensajes directos para los conductores y estaban cortados en 4 ó 5 carteles distintos separados varios metros entre ellos para que pudieras leer el mensaje sin tener que parar el coche. La publicidad era de una conocida marca de afeitado (Burma-Shave) y tenía mensajes incomprensibles para los no autóctonos, por lo que acaba diciendo (en los últimos carteles) que si no lo estabas entendiendo “es que no llevabas mucho tiempo recorriendo la ruta 66″. Muy ingenioso, sí señor.
4. Parada obligada en la casa-tienda-museo de Hackeberry. No hay que entrar en el pueblo, la vais a encontrar en medio de la carretera, en medio de la nada. El propietario se ha hecho su propio museo particular de souvenirs y cosas varias de la ruta 66: desde un coche típico, hasta una antigua gasolinera, pasando por los típicos carteles, posters, imágenes antiguas y un sinfín de curiosidades sobre la mítica carretera. Aquí vimos que no sólo los guiris adorábamos la 66; los autóctonos la veneran! por algo será The Main Street of America (La calle principal de América)!


.
5. El propietario de la tienda de Hackeberry nos aconsejó que comiéramos en el Lilo’s Café, en Seligman. Y yo desde mi blog os lo vuelvo a recomendar. Sin exagerar, probablemente las mejores hamburguesas que probamos en todo el mes! Lilo’s es uno de esos Cafés americanos auténticos: decoración antigua pero muy cuidada, gente en la barra comiendo, las camareras te sirven café con una cafetera y la comida es deliciosamente americana: platos combinados enormes que sólo los más golosos podrán terminarse y no rebentar! Buen precio y excelente calidad. No es de extrañar que en su cartel indiquen que “5 de cada 4 personas paran a comer en Lilo’s”!
.
6. En Seligman puedes volver a recuperar la autopista, que te llevará rápidamente hasta Williams, y de allí la Highway 64 hasta el Grand Canyon. De nuevo, tómatelo con calma, pues todavía faltan unas 2 horas de viaje y pueden hacerse eternas si tienes en cuenta que estás tan sólo a 100 millas de una de los paisajes más impresionantes del mundo. (Piel de gallina + nervios!!!)
.
.
La excursión a caballo por los paisajes más típicos del Far West fue sin duda uno de los highlights de nuestro viaje. Desde que cruzamos la frontera de Arizona a Utah, vimos que lo de la excursión a caballo era algo bastante popular. Nuestro primer intento fue en Monument Valley Tribal Park, pero el precio (monopolio Indio) nos pareció exageradamente caro: 70 USD, media hora, por persona. A lo largo del estado de Utah, especialmente alrededor del río Colorado y de los Canyons, hay varios sitios donde se puede hacer un tour a caballo. En gasolineras y puntos de información turística disponen de folletos y revistas con sitios recomendados para montar a caballo o hacer tours.
Nosotros fuimos hasta Moab, ciudad famosa por estar al lado del Arches National Park. La localización de Moab, es perfecta para hacer cualquier actividad al aire libre: rafting por el río Colorado, bici de montaña, excursión a caballo o a pie, vuelos en avioneta, safaris en 4×4… En el MOAB ADVENTURE CENTER nos informaron súper bien de todo ello y nos reservaron dos plazas para las excursiones a caballo que se organizan en el Rancho del Red Cliffs Lodge. Este es (o al menos era) el único tour a caballo que se hace en la ciudad. Cuesta 70 USD por persona, dura 3 horas aprox y hay dos horarios disponibles: por la mañana, de 8 a 13, y por la tarde, de 4 a 7.

Si no has montado nunca a caballo, no te preocupes, puedes hacer igualmente la excursión. Los monitores se encargarán de darte un par de buenos consejos para que el caballo te haga un poco de caso. Además, los caballos más mansos los asignan a los que no saben montar; mientras que los traviesos (como el que me tocó a mí, que se pasó media excursión pidiendo permiso para ir a comer o beber agua en el río), se los dan a los que ya han montado alguna vez. Todos los caballos están muy bien entrenados, se saben el camino de memoria y siguen en fila india sin tener que hacer demasiado.

El camino ofrece una vistas espectaculares, de auténtico Western Americano. Algunas de las pelis de John Wayne se gravaron allí (eso fue cuando todavía no sabían que existía un lugar llamado Almería donde hay desierto y todo es más barato). Ah! Y para los amantes del Western, en el Red Cliffs Lodge hay un museo de entrada gratis con fotos y documentación sobre John Wayne & co.
En las dos horas que dura el tour en si, no hay posibilidad de galopar ni siquiera de trotar, ya que se va muy despacio por caminos de montaña bastante estrechos que suben y bajan constantemente. Eso sí, atraviesas un río varias veces. En algún momento, el camino parece complicarse por ser muy rocoso e inclinado, pero los caballos no pierden el control en ningún momento.
Durante el tour algunos monitores explica alguna anécdota de la zona o de los Westerns más famosos, pero no se puede decir que sea un tour donde aprendas sobre Utah o el Far West. Además, el tour es muy popular y suele haber bastante gente (nosotros éramos un buen grupo de 20), por lo que si vas último tampoco de enteras demasiado de lo que ocurre más adelante.

Rodeado de esas míticas rocas rojas y cactus verdes, con el sombrero de cowboy puesto y el sol de media tarde saludando, te sientes como un verdadero Lucky Lucke. Hasta que en un golpe de viento, tu sombrero de Cowboy sale volando y despiertas de sueño. Lástima, hubiera estado bien que los indios salieran de sus escondites y nos tendieran una emboscada xD
__________________________________________________________________________________
Si buscáis alojamiento por la zona, una muy buena opción (aunque cara, hay que avisarlo) es pasar la noche en el Red Cliffs Lodge, el mismo Lodge donde empieza el tour. Está alejado, a unas 20 millas del centro de Moab, pero precisamente este aislamiento hace que te sientas en el verdadero Far West americano. Tuvimos la suerte que nos tocó una de las habitaciones que dan al río Colorado y la vista es espectacular! Cada una de esas habitaciones tiene cocina totalmente equipada, mesa para comer, cama king size, terraza particular y acceso al jardín desde donde ves el río. Y obviamente puedes utilizar la piscina y jacuzzi del hotel. (pues claro, los cowboys también tienen derecho a descansar tras una dura jornada sobre el caballo!).
Si no os convence el Lodge, en Moab encontraréis miles de opciones más. Todas las cadenas de moteles conocidas están ahí. Pero aún así, aunque no os hospedéis en el Lodge ni tampoco hagáis el tour a caballo, lo que sí debéis hacer sí o sí es pasar por la carretera 128, una Scenic View espectacular!
__________________________________________________________________________________
Sequoia y Kings Canyon National Park están unidos por la causa para hacer frente al popular Yosemite; pero la verdad es que sigue habiendo mucha más gente que visita Yosemite, y es normal. Yosemite es precioso por sus rocas, sus cascadas… Sin embargo, yo recomiendo que, si se tiene tiempo (tiempo = 3 ó 4 días), no hay que desaprovechar la oportunidad de visitar otros parques.
Kings Canyon es famoso entre los escaladores y montañeros ya que en el parque abundan los 3miles y 4miles. No es de extrañar que a principios de junio, las montañas de Kings Canyon estuvieran nevadas!
Sequoia Park también está muy elevado (a 3.000m) pero es más conocido por tener la mayor extensión de Sequoias de todo el mundo. Estos árboles gigantescos crecen sólo en California porque allí encuentran el clima y la altitud idóneas.
Al no ser tan visitado, Sequoia es un parque mucho menos masificado que Yosemite. El camping de Lodgepole es muy amplio y las tiendas están muy separadas las unas de las otras. El parque está visto en 3-4 horas más o menos, así que es factible cruzarlo en un día, sin pasar la noche dentro. Sin embargo, es recomendable llegar por la tarde, dormir en el camping y visitarlo por la mañana para adelantarse a los demás turistas y visitarlo sin tanta gente.
¿Qué ver en Sequoia en 1 día?

Es bueno saber que….


Curiosidades
Yosemite es uno de los parques nacionales más espectaculares de Estados Unidos y probablemente el más popular por estar en California a pocas horas de San Francisco (3 horas en coche) y de Los Angeles (a 5 horas). Hay tantas cosas que ver, excursiones por hacer y fauna por descubrir, que uno podría pasar una semana y hacer algo distinto cada día. Sin embargo, el viajero de Road Trip no dispone de mucho tiempo y, por eso, hay que saber qué es lo esencial para descubrir lo mejor de Yosemite en uno o dos días.
¿Cuánto tiempo hace falta para visitar lo esencial de Yosemite?
Si se tiene tiempo, lo ideal es pasar un par de días para ver el parque tranquilamente. Si sólo tenéis un día, es muy aconsejable reservar alojamiento en el parque o en los alrededores, ya que para visitar el parque necesitaréis unas buenas 6-8 horas. Más que nada, tened en cuenta que de las entradas del parque al Yosemite Valley, que es donde se concentran la mayoría de cosas a ver, hay una hora, y que si hay tráfico u obras de mantenimiento del parque, se puede convertir en hora y media tranquilamente.

¿Dónde dormir?
En nuestra opinión, los campings del Village están demasiado masificados. Las tiendas de campaña están realmente muy juntas y no es de extrañar que 4 meses antes de empezar nuestro viaje estuvieran todos los campings llenos! WTF! Los campings del parque aceptan reservas desde 1 año antes y es muy habitual que se llenen para verano. Para los más aventureros, hay la opción de no reservar nada y ver si queda algo en los campings donde la reservar no es necesaria (first come, first served). Pero también hay que avisar que incluso éstos están completamente llenos entre mayo-agosto. Toda la información de campings y reservas, en la web oficial: http://www.nps.gov/yose/planyourvisit/camping.htm
Nosotros dormimos en el Evergreen Lodge, un camping-lodge a 7 millas de la entrada del parque, y nos pareció una opción MUY recomendable! Nos encantó! Estás más aislado de la masa, más en la naturaleza, en el Yosemite “real”, en medio del bosque. El sitio es precioso, tipo la imagen que tenemos de los campamentos americanos donde van los boy scouts. Además, al ser un hotel tienes todo tipo de lujos y comodidades: puedes dormir en bungalow/cabaña o en tienda para 2 o 4 personas. Si eliges tienda, como nosotros, te lo dan todo hecho: tienda de campaña ya montada, sillas de camping, linterna, toallas, colchón hinchable para dormir, almohadas, mantas, neceser con jaboncitos y cremas… Vamos, como un hotel de cinco estrellas pero a la luz de la luna! ^^ Así, cualquiera (incluída una urbanita como yo) puede ir de camping! Ya para acabar la propaganda que les estamos haciendo, decir que en el propio Lodge tienen un restaurante deliciosísssssimo!, aparte de mesas de ping pong, internet wifi (que está súper bien, dado que en el parque no hay cobertura de teléfono), juegos de mesa, terrazas con calefacción (muy necesaria incluso en verano!!)
¿Cuál es la mejor época del año para visitar el parque?
Dicen que la temporada ideal para visitar Yosemite es Mayo-Junio, que es cuando se produce el deshielo y las cataratas bajan llenas. Nosotros fuimos el 4 de junio y realmente era precioso! Atención: si el invierno ha sido muy duro, a medidados de mayo puede haber todavía nieve por las carreteras y algunos pasos pueden estar cerrados, como ocurrió este año.
Conducir dentro del parque
El parque es tan enormemente grande que es imposible pensar en visitarlo andando. En Estados Unidos el coche es algo obligatorio, y Yosemite no podía ser menos. Puedes aparcarlo en las zonas habilitadas (muchas) y hacer pequeñas excursiones o disfrutar de las vistas, pero luego tendrás que volver al volante para llegar al próximo punto. Yosemite Valley tiene una carretera en forma de loop, de manera que, empieces por donde empieces, sólo hay un camino posible que hay que seguir. Puedes dar tantas vueltas como quieras, eso sí. La entrada al parque cuesta 20 USD por vehículo y es válida durante 7 días.
Convivir con los osos de Yosemite
En el parque hay muchos osos, pero que no cunda el pánico: parecen majos ^^ Se parecen al oso Yogui, pero no son el mismo, ya que Yogui vive en Yellowstone

Nosotros vimos a dos dentro del parque, pero ninguno nos atacó. Es más, huyeron ellos al ver a tantos turistas. El National Park pide a todo el mundo que guarde todo tipo de comida o jabones/cosméticos dentro de unas cajas especiales contra osos. No se puede tener nada de eso en la tienda de campaña o en el coche, ya que los osos se acercan a los campamentos en busca de comida. Si todo está dentro de las cajas, ya no se acercan o, si lo hacen, se marchan al no conseguir su objetivo. Hay que clarificar que esto se hace para proteger a los osos de su ambiente natural salvaje. No quieren que los osos se acostumbren a conseguir comida de las personas que visitan el parque, ya que se volverían más agresivos.
Personalmente, antes de ir al parque estaba aterrada por la idea de dormir entre osos y animales salvajes varios. Tras esos dos días de visita al parque, y de ver que son más inofensivos de lo que me esperaba, me tranquilicé. Mi consejo es que vayáis tranquilos y disfrutéis de la preciosidad de flora y fauna del parque. A parte de osos, en Yosemite vimos un ciervolito que nos cruzó la carretera justo delante de nuestro coche (por suerte íbamos muy despacio; y él también, como Bambi por su casa).
Lugares más interesantes del parque y pequeñas excursiones
Si tenéis poco tiempo (un sólo día de visita dentro del parque) centraros en Yosemite Valley, que es donde está lo más característico:

¿Quieres más info? Consulta la web oficial de National Park Service para reservas, info del parque y mapas completos; aunque hay que decir que al entrar al parque te dan un mapa enorme del parque y una revista con toda la información necesaria para moverse por dentro.
Estados Unidos es el país de la CULTURA DE LA PROPINA. Hay propinas para todo el mundo y, como todos lo saben, van a tratarte como un rey, contarte chistes, preguntarte si todo va bien y ser los mejores guías del mundo, para que al final les des una buena propina. En este sentido, se convierten en las personas más amables del mundo, y la verdad, es que da gusto, por qué engañarnos!
Las propinas en los restaurantes son las más escandalosas, pero no hay que olvidar los billetes de dólares que vas a ir dando a cada guía turística, conductores o taxistas que encuentres por el camino.
Los camareros americanos cobran un salario base muy mínimo, que se complementa con las propinas de los clientes. Estas propinas van entre un 15 y un 20% (si el camarero lo ha hecho bien), lo cual resulta muchísimo en restaurantes de ciudades caras como Nueva Orleans, donde una cena normal cuesta, por persona, unos 40 USD + 8 USD de propina. Como catalana, no entiendo por qué debo pagar un 15-20% más para cenar, cuando en la carta me han enseñado otros precios, pero está claro que el problema no es de los camareros sino de los empresarios; que paguen ellos el salario correcto de sus empleados, no? Los americanos están tan acostumbrados que ya ni se quejan; lo ven normal.
Si el servicio del camarero ha sido malo o muy malo, puedes darle un 10% o 5% o incluso no darle nada, para que sepa que lo ha hecho fatal. Pero no acostumbra a pasar; todos van a tratarte bien, preguntarte si todo está a tu gusto, explicarte en qué consiste cada plato y rellenarte el vaso de agua cada 2 x 3 para que no pases sed y les des una buena propina.
Para dar propina en los restaurantes, si pagas con tarjeta, deberás hacer lo siguiente:
Qué curioso que se den las propinas como en Suecia… ¿Qué fue primero: el huevo o la gallina?
Si pagas en efectivo, simplemente funciona como en cualquier restaurante de España, pero dejando más propina.
En algunos restaurantes, la propina te la incluyen obligatoriamente en el precio. Ellos deciden la propina que les vas a dar, lo cual me parece bastante mal, sobre todo si no te han tratado del todo bien, como nos pasó en Key West… Pero supongo que así ellos se evitan que los turistas dejen una miseria de propina porque desconocen cuánto hay que dejar o porque no quieren dejarlo (no lo negaremos, alguna vez nosotros también nos hicimos los longuis para no tener que dejar tanta propina… Y al salir por la puerta, oímos; “bah, son turtistas…”)
Para el resto de propinas (todo tipo de tours guiados, taxistas, conductores de bus…), con dar 1 o 2 dólares por personas es suficiente, aunque no se van a quejar si les das más! Al finalizar cada actividad, el guía se pondrá en la puerta con la mano tendida esperando, obviamente, su premio por haber hecho el trabajo. Lástima que nosotros, como guiris, no tengamos derecho también a un premio por haber estado aguantando la charla bajo el sol
En muchos casos, una imagen en movimiento es mucho mejor que una foto para mostrar algo de manera más real. Por eso, desde el inicio del Road Trip grabamos imágenes por las carreteras de Estados Unidos para que a la vuelta pudiéramos mostrárselas a nuestros comapañeros, y los paisajes que tantas veces habían visto en las fotos colgadas en FB, fueran muy reales. Os dejo con el montaje de videos de las dos etapas.
Primera etapa: de San Francisco a Denver, pasando por carreteras de California, el Parque Nacional de Sequoia, el desierto de Mojave, la entrada a Las Vegas, la mítica Route 66, el vuelo en avioneta por el Grand Canyon, carreteras de Arizona y Utah, la belleza del paisaje en Monument Valley y Arches National Park, las Rocosas (entre Aspen y Denver).
Segunda etapa: Jazz en un bar de Nueva Orleans, paseos por Nueva Orleans, en hidroavión por los Everglades de Florida, imágenes de Miami y conduciendo hacia Key West por las míticas carreteras-puente de los Cayos.
San Francisco, SF o SanFran para los amigos, es sin duda una de las ciudades con más encanto de Estados Unidos. Quizás por el hecho de que las demás grandes ciudades se basan en el mismo modelo, todo el mundo que va a SF acaba enamorado de ella. Será por sus trambías antiguos, por sus calles inclinadas, por el ambientazo de sus barrios, por el Golden Gate o por los leones marinos del Pier 39… pero SF tiene algo y nadie se va de ella sin un suspiro melancólic-oooh.
SF en realidad no es tan tan tan grande y se puede visitar en un par de días. Si te sobra algún día extra, mi consejo es que te muevas por los alrededores y visites un poco más del norte de California. Pero vamos por pasos:
Hay pocas ciudades en Estados Unidos que se presten a salir de casa con unas buenas zapatillas y andar por sus callejuelas para descubrirla paso a paso, y SF es una de ellas. Así que si te gusta perderte por las calles e ir trazando tu solo el camino, te encantará SF! Puedes empezar el día bajando en la estación Civic Center. Allí es donde empieza/acaba la línea de tramvia más antigua de la ciudad. Siempre hay una cola larguísima de turistas esperando a subirse al próximo tramvía, así que si tienes prisa, haz la foto y pasa a otra cosa. Ya subirás al famoso tram en otro momento. Al lado del fin de línea, hay un pequeño kiosko donde venden tickets multi-día para tren/metro/bus. Y esa será tu única ocasión para comprarlo, porque (wait for it!) en las máquinas de las estaciones de metro sólo venden billetes de un viaje o ida-vuelta.
Una buena opción para escapar de la multitud es coger un tramvía normal en Market St. que te lleve hasta el Pier 39. Atención, para coger el tramvía debes tener un billete válido o el importe en efectivo exacto! (no dan cambio, se lo quedan como “propina”). El billete cuesta 1 dólar cada vez que subes (pequeño “tip”: si vas a hacer trasbordo en una hora, puedes pedir ticket y utilizarlo en el siguiente).

El muelle 39 es el más famoso de todos los que hay en el puerto de SF. Por qué? Por los leones marinos que viven en él. Pese a que ahora parece un acuario artificial, hay que decir que los leones marinos vinieron solos al Pier 39 y les gustó tanto que se quedaron. ¿Sería el olor a pescado frito de Fisherman’s Wharf?
Desde el Pier 39 hasta Fisherman’s Wharf tienes un buen paseo con tiendas de souvenirs, heladerías, sitios fast food y buenas vistas a Alcatraz (la “Roca” donde estuve prisionero Al Capone). Por cierto, se hacen tours a Alcatraz y se ve que están bastante bien. Nosotros al final no fuimos. Si vas, piensa a reservar los tickets por internet antes, porque habitualmente se agotan.
Cerca del Pier 45, hay un sitio “tipicalis” para comer en plan sandwich: Salty’s Famous Fishwich (en Embarcadero St, una vez pasado Powell St).
Para hacer bajar la comida, lo mejor es subir andando Hyde St, la famosa calle con subidas y bajadas, por la que circula el tramvía (y de hecho acaba allí su recorrido) que has visto empezar en Civic Center. Sólo subiendo a pie por Hyde St te das cuenta de lo que inclinada que llega a ser. Además, entre pausa y pausa, podrás hacer fotos a los tramvías rebosados de guiris.
El punto culminante de Hyde St es su intersección con Lombard St, donde la inclinación es tan alta que tuvieron que hacer la calle Lombard al estilo Guardiola (ziga-zaga, ziga zaga) - chiste prestado de un amigo. Allí te recomiendo que subas (ahora sí) al famoso tramvía y que disfrutes de un “Dragon Khan” auténtico en San Francisco! Y como no podía ser de otra forma, el “Dragon Khan” os dejará en China Town, del cual dicen ser más auténtico que el de New York. Yo, de patos laqueados, no entiendo, pero merece una visita.
Si no estás muy cansado, puedes seguir andando por el Financial District, hacer un zumito en Jamba Juice y subirte a otro tramvía “normal” en Market St que te lleve a Castro, el famoso barrio Gay. En Castro hay un ambiente fabuloso, mucha gente en la calle, tiendas bonitas y la tienda de fotografía de Harvey Milk (no tiene pérdida, en la calle principal, Castro St). Todo ello lleno de un orgullo muy happy
Desde Castro puedes coger un bus que suba por Castro St y Divisadero St hasta Alamo Square. Si veías Padres Forzosos, te hará ilusión hacerte una foto allí. Y si no, es un parque precioso para el atardecer. Desde allí hay una magnífica vista de San Francisco: sus casitas encantadoras en primer plano y el Financial District al fondo.

Para redondear el día, puedes volver a Downtown y cenar en Lori’s Diner (puedes imprimirte un descuento en la web!) y revivir los años 60! (la decoración es espectacular e incluso hay alguna Juke Box funcionando).
La excursión al Golden Gate en bici es toda una experiencia. En toda Embarcadero St hasta Fisherman’s Wharf encontraréis kioskos donde se alquilan bicis para 1 o 2 días. Hay un par de compañías grandes básicamente y sus precios son parecidos. Una de ellas se llama Bike ‘N Roll y tiene bicis por 30 USD al día. También podéis alquilar una bici eléctrica por un poco más.

Desde Downton hasta el Golden Gate hay carril bici, bien señalizado y bastante concurrido también. Hay un par de cuestas pesadas pero, en general, es un camino tranquilo. Una vez en el puente, el viento sopla realmente muy fuerte y los coches hacen bastante ruido, pero hay carril reservado para bicis y cerrado a la circulacion, por lo que resulta muy seguro.
Al otro lado del puente, a unos 20 minutos más en bici (eso sí, de bajada) está Sausalito, una población pesquera con cierto encanto donde podréis tomar algo en uno de sus cafés, reponer fuerzas y tomar el ferry de vuelta (8 USD por persona), con bici incluida. Atención, hay dos ferrys: uno para Fisherman’s Wharf y otro para Embarcadero. Desde ambos tendrás preciosas vistas del puente y de La Roca.

Realmente, podrías pasar un tercer día en SF e ir a Twin Peaks o al barrio hippie, pero nosotros tuvimos la sensación de ya haber visto lo que queríamos ver y decidimos pasar un día en los alrededores de San Francisco. Las opciones son muchas y hay que elegir realmente la que más os apetezca. Eso sí, para cualquiera de ellas, necesitaréis coche. Mi recomendación es que si vais a iniciar el road trip en SF, alquiléis el coche desde un día antes y lo aprovechéis para dar una vuelta por los alrededores.
Posibles excursiones de 1 día por las afueras de San Francisco:

No podía terminar este post sin una mención de agradecimiento al sitio web de Viajesk.es, que nos inspiró para visitar San Francisco, nos dio muy buenos conejos sobre qué visitar y dónder comer.
Conducir en Estados Unidos es francamente muy fácil. Las carreteras son casi siempre rectas (cuidado: casi siempre!), los arcenes y carriles son anchos, las plazas de parking son enormes, la señalización es excelente y nunca faltan indicaciones en caso de haber imprevistos (“road work ahead”, “be prepared to stop”, “expect delays”…). Aún así, hay algunas cosas que hay que tener en cuenta si se va a conducir por USA:



.
.
.
.
.
..
- P: Parking. Cuando dejamos el coche estacionado. Esta posición cierra el coche y apaga luces. Importante: para volver a arrancar el coche de Parking a Drive, deberemos apretar el pedal del freno. Si no, el coche sigue bloqueado.
- R: Rear. Marcha atrás.
- N: Neutral. Punto muerto. Pero nunca lo utilizan.
- D: Drive. La posición más habitual. Para conducir, en cualquier circunstancia. Hay que tener en cuenta que cuando la palanca está en Drive el motor no está frenado sino que ya arranca como si fuera una 1ª marcha. Lo mejor de todo es que en subidas complicadas, el coche en posición D sin freno se aguanta solo!!! Hay que vivirlo para creerlo!
- 2: Second gear. Sería como poner 2ª en un cambio manual, pero sólo la utilizan para subidas/bajadas muy pronunciadas. Y como nadie sabe cuándo utilizarla, ponen carteles e indicaciones aconsejando su uso cuando realmente es necesario (por ejemplo: para entrar/salir del Sequoia National Park).
- L: Low gear. Es una marcha inferior a la 2nd gear. Como una 1ª para subidas todavía más pronunciadas y que requieren que el coche vaya a 15 millas por hora como máximo.
Al final, sólo se utilizan tres, básicamente: Parking, Rear y Drive. Las demás, en algunos Estados no saben ni para qué sirven.

SAFE TRIP !
Hace unos mesos, cuando planeábamos el viaje, teníamos dos grandes dudas: el dinero y el tiempo. Lo segundo era fácil: sólo tenemos un mes de vacaciones así que como máximo serían 4 semanas. Y así fue, apuramos hasta el último minuto. En cuanto al dinero, gastamos “poco” por lo que habíamos calculado, lo cual resulta positivo de cara al verano ^^ Cuando estuvimos preparando el viaje, consultamos varios blogs y foros online para saber lo que les había costado a otros viajeros, así que ahora vamos a contribuir nosotros con nuestra lista de gastos, esperando que ayude a los futuros roadtripers!

Alojamiento: 710 USD en total entre los dos.
En esta parte del presupuesto hay que tener en cuenta que sólo hemos pagado 10 noches de alojamiento. Las 17 restantes han sido en casa Couch Surfers americanos que muy amablemente nos dejaban su sofá o un colchón inchable para dormir y nos abrían las puertas de su casa para que nos sintiéramos como en casa. Nos ahorramos muchísimo dinero en alojamiento utilizando CouchSurfing. En Estados Unidos muchísima gente lo conoce y lo utiliza habitualmente y no hemos tenido ningún problema con ninguno de los 5 huéspedes que nos han acogido. Para quien quiera saber cómo funciona esto de alojarse en casa de gente del país, aquí os dejo un post sobre Couch Surfing (en catalán).
Comida: 1.287 USD EUR entre los dos, en comidas, cenas y desayunos (restaurantes y supermercados). Sale a 19 euros por persona y día…. Está claro que la comida hubiera sido mucho más cara también si no hubiéramos estado en casa de Couchsurfers. Al alojarnos en sus casas, teníamos cocina y podíamos ir a comprar algo en el súper y cocinarlo tranquilamente en casa.
Alquileres de coches: 982 USD para 3 coches: 1 para el gran recorrido durante 12 días y otros 2 para movernos cuando ya no teníamos coche (alrededores de San Francisco y Cayos de Florida). El alquiler sale más barato cuando coges y dejas el coche en la misma ciudad (nos cobraron 250 dólares de “tax” por cogerlo en San Francisco y dejarlo en Denver). Lo alquilamos con la compañía National (a través de la web ealquilerdecoches.com, que nos ofreció un trato excelente, por cierto). Los otros dos coches los alquilamos en Avis y Entreprise. Los alquileres de 1 o 2 días suelen ser baratos; rondan los 50 – 100 dólares por día.
Gasolina: 257 USD para 2.400 millas recorridas (3.862 km). La gasolina se calcula en ‘gallons’. Un gallon son 3,8 litros. Cuando fuimos, estaba “alta” según los americanos: a unos 2,3 dólares de media por gallon. En los puntos más inhóspitos del país, donde hay menos gasolineras, siempre tiende a ser más cara. Por ej: en Yosemite National Park, Sequoia National Park, en Key West, en el desierto del Mojave, en pleno centro de Aspen…
Vuelos en avión:
Otros tranportes: 214 USD entre los dos . Para las ciudades donde no teníamos coche, utilizamos metros, buses, shuttles y taxis (aeropuertos).
Entradas a parques nacionales, tours guiados y tickets de ocio (cine y teatro): 573 USD entre los dos. En el caso de los tickets para los Parques Nacionales se paga por vehículo, no por persona. (Grand Canyon es el más caro: 25 dólares por vehículo; Yosemite, Sequoia, es lo habitual, 20 dólares; en los parques más pequeños se paga menos: Monument Valley, Maroon Bells de Aspen, las playas de Florida…)
Souvenirs: 300 USD entre los dos. Somos grandes fans de los souvenirs ^^
Otros gastos (aguas, refrescos, helados e imprevistos…): 233 USD entre los dos. Lo cuento como un punto aparte de comida porque los helados, aguas y refrescos no son vitales (para algunos) para sobrevivir; sin embargo, han sido uno de los puntos clave de nuestro viaje, quizás por el hecho que al estar alojados en casa de gente americana, en algunas ocasiones les invitamos a tomar algo, o porque en época de verano es necesario comprar un montón de agua y refrescos para pasar el día.
el total nos ha salido a 3.625 USD, que ahora son 2.925 EUR, por persona (27 días de viaje)