Sempre Viaggiando

Las grutas de Skocjan, el gran cañón subterráneo

Al suroeste de Eslovenia, en la región del Kras, se esconde bajo tierra un fenómeno natural único y espectacular, comparable al Grand Canyon, a la gran barrera de coral o al  Everest, por su inmensidad e interés mundial. Skocjan esconde pasillos, grutas y cañones subterráneos que han ido formándose a lo largo de varios miles de años con el paso del río Reka sobre las rocas calizas (de calcio). En nuestro viaje a Eslovenia sabíamos que era una de las atracciones principales de Eslovenia y que por ello no debíamos perdérnosla, pero nunca jamás hubiéramos imaginado encontrarnos con tal inmensidad bajo tierra. Quedamos absolutamente alucinados.

Ahora es uno de esos momentos en los que me encantaría saber más de arqueología y explicaros bien la formación de las cuevas, pero para hacerlo sencillo para todos (especialmente para mí), os lo resumiré de la forma más entendible posible. Este tipo de cuevas son típicas de la región del Kras y por ello se llaman «cársticas». El fenómeno empezó con el hundimiento de dolinas (valles eslovenos) y dio lugar a un relieve subterráneo muy peculiar formado por rocas calizas (de calcio). El río quedó hundido junto al resto del relieve natural y a su paso ha ido modificando las rocas y grutas (y sigue haciéndolo). Si queréis profundizar más sobre el tema puedes consultar wikipedia o la página oficial de Skocjan.

Pese a que se formaron hace mucho tiempo, las grutas de Skocjan se conocen desde hace muy poco. Los primeros exploradores entraron en 1884. Todavía pueden verse los caminos originales que construyeron los primeros exploradores. Hoy, un camino fácil, guiado y seguro recorre el total de 5 km de cuevas, en los que vimos estalagtitas, cañones, cascadas e incluso murciélagos. Además de murciélagos, también vive en las grutas el animal más curioso del mundo: el proteo (Proteus anguinus), una especie parecida al dragón o a la serpiente, que puede sobrevivir sin comer nada hasta 10 años (un gran ejemplo de auto-gestión y adaptación al hábitat, sin duda). Sin embargo, el proteo es un poco más vergonzoso y no se deja ver fácilmente.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO GUIADO

La visita a las cuevas es obligatoriamente guiada y el visitante puede elegir entre dos recorridos:

Por falta de tiempo y, también por miedo a que se nos hiciera pesado estar tanto rato dentro de las cuevas, elegimos la primera opción, la más corta. Y esta es la que os puedo contar. Por normas de la visita, está prohibido sacar fotos en las grutas de Skocjan, así que tendré que utilizar las oficiales para mostraros la belleza del lugar.

La flecha roja indica el recorrido que se realiza en la visita principal de las cuevas de Skocjan. La visita opcional a las otras dos cuevas sigue por la derecha para volver a subir en el mismo punto.

Todas las visitas empiezan en el centro de información, donde has comprado previamente el ticket. Son muy puntuales, así que intenta llegar un poco antes. Desde allí, la guía nos lleva al acceso de las grutas. Son unos 10 minutos andando montaña abajo, por un camino rural. Todo lo que bajemos ahora lo tendremos que subir luego, pero ahora esto no nos preocupa.

Una vez dentro, hay primero un túnel artificial hasta llegar a las grutas naturales. En las grutas hay espacio, luz y camino señalizado. Buena parte del primer tramo es de bajada lo que lo hace más llevadero. Aquí no hay río todavía pero si rocas calizas, cuevas silenciosas y formaciones muy originales. A medida que avanzamos y nos acercamos al cañón, se va oyendo el río Reka de fondo. Algunos tramos son más estrechos o incluyen un grupo de escaleras, pero el camino es llevadero y pausado. En cada gran cueva (habrá unas 4 ó 5) la guía para unos minutos para explicarnos algunos detalles de las formaciones, la fauna o la historia de las cuevas. Algunas guías hablan varios idiomas, por lo que la visita puede hacerse en inglés, italiano o alemán (se elige al iniciar la visita).

Al llegar al gran cañón hay un WOOOW generalizado. Es un cañón enoooorme, subterráneo, oscuro y, por ello, más místico. Aquí el silencio se rompe por el sonido del agua corriendo. Desde este extremo de entrada al cañón se obtienen las mejores vistas: el río abajo, el puente colgado a nuestra izquierda y un recorrido de luces verdes que iluminan el camino por el que seguirá la visita a través de la roca. Pero lo más impresionante, sin duda, es ir descubriendo los antiguos y rudimentarios caminos que abrieron los primeros exploradores. Salen desde el río y suben roca arriba, con mini escaloncitos, estrechos y poco seguros. ¡Menudas hagallas tuvieron!

Tras cruzar el puente colgado y recorrer una buena parte del cañón ya tomamos el camino a la salida. Y ahí, viene una buena serie de escalones para arriba; más o menos como subir 5 ó 6 pisos. Hay tiempo para hacerlo con calma, cada uno a su ritmo. Una vez arriba, hay una última cueva en la que es habitual ver y escuchar murciélagos sobrevolando nuestras cabezas. ¡Son rápidos y sorprenden a más de uno! Estamos más cerca de la salida y se nota porque allí ya llega un poco de viento.

Unos metros más adelante la cueva se abre entre la montaña y ahí se acaba la visita principal. En ese punto, ya se permite hacer fotos, pero tras el espectáculo del interior, ya nada nos parece tan bonito. Los que han decidido comprar tickets para la visita a las segundas cuevas (Mahorcic y Marinic) siguen su camino (señalizado pero no guiado). Los demás, deben ir hacia el centro de información de nuevo, lo que hace que la visita sea un círculo cerrado. Para volver al centro, hay que subir todavía un buen rato. Para los que estén más cansados, hay la posibilidad de subir en ascensor (a menos que esté estropeado); para los más valientes, se puede subir andando. Se elija la opción que se elija, os recomiendo que vayáis andando un tramo para poder ver las cascadas de las montañas y un par de cuevas más adelante (públicas con cualquiera de los tickets). Luego, podéis volver atrás para tomar el ascensor o bien subir varios escalones más (yo diría unos 200) hasta arriba del todo, a través de un camino agradable con buenas vistas.

Tras una excursión larga y espectacular, nada mejor que retomar fuerzas en el bar-cafetería de Skocjan. Obviamente, los precios están un pelín «turistificados» pero la comida es deliciosa! (hamburguesas, ensaladas, platos combinados y sandwiches).

¿MERECE LA PENA VISITAR SKOCJAN? DESMITIFICANDO ALGUNAS DUDAS

Sí, merece totalmente la pena. Es un lugar único y espectacular, y el recorrido no se hace ni pesado ni cansado.

Por falta de información o por miedo a estar tanto tiempo bajo tierra, algunos podéis llegar a dudar de la visita. Debo confesar que yo fui una de estas. Consulté blogs, foros e incluso envié un tweet a un chico que acababa de visitar las grutas. Todo ello para saber si el recorrido era angustioso, si se hacía pesado y, en definitiva, si merecía la pena visitar «Skocjanske Jame» pese a los 500 escalones que hay en las grutas. Por eso, hoy me he propuesto resolver algunas de las dudas que yo tuve ese día para desmitificar algunos puntos negativos y animaros a visitarlas a todos aquellos que estéis pensando en hacer un viaje por Eslovenia.

¿De verdad hay 500 escalones?

Sí, e incluso más. Son 500 EN EL INTERIOR de las cuevas, pero en el exterior hay varios centenares más. Aún así, no se hace cansado ni pesado. Algunos escalones bajan, otros suben, y lo más importante, no van todos seguidos.  Los informadores de Skocjan recalcan mucho (en la web, en folletos y antes de entrar a las grutas) que hay muchos escalones, pero realmente no fue para tanto. La visita se hace de forma MUY pausada, parando en distintas grutas amplias para descansar y escuchar las explicaciones de la guía. Cada uno va a su propio ritmo y si hay que parar a descansar, no hay problema en hacerlo.

¿Es angustioso?

No me dio esa sensación, y eso que tiendo a ser una persona un poco asustadiza en situaciones de poca luz y espacio. Quizás no sea el lugar idóneo para una persona que padece claustrofobia, pero para el resto de personas no hay problema. Las grutas son realmente muy amplias y la sensación de espacio ayuda a no agobiarse. El camino es seguro y está sumamente señalizado. Y hay luz artifical en todo momento.

¿Para quién es recomendable?

Para todo el mundo, aunque es desaconsejable para los que padecen problemas del corazón, asmas o claustrofobia. Debo reconocer que personalmente me tranquilicé mucho al ver que había muchas familias con niños pequeños (¡incluso bebés!) y personas mayores. Obviamente, los que estén más en forma y no tengan miedo a las nuevas aventuras, disfrutarán mucho más del recorrido.

¿Tengo vértigo, podré cruzar el puente colgado en el cañón?

Yo creo que sí. El puente es muy seguro y estable. Hay vallas a lado y lado, más o menos de un metro y medio de altura. Al pasar, no se movió ni un pelo. Si tienes vértigo, pasa rápido (en unos 10 pasos lo has cruzado; es muy corto). Si no, párate a mitad del puente y disfruta de la vista hacia abajo, ¡es espectacular!

¿Cuáles son mejores: las grutas de Skocjan o las de Postonja?

Cerca de Skocjan hay otras cuevas cársticas famosas, las de Postonja. A pesar de que las de Skocjan son el ejemplo más importante de cuevas cársticas en toda Eslovenia (según Wikipedia), las de Postonja reciben más afluencia de turistas -quizás gracias a la cantidad de publicidad que hay por Eslovenia, o quizás porque ofrecen una visita guiada a bordo de un trenecito. Como no he estado en Postonja no me siento capaz de elegir qué grutas son mejores. Pero sin duda, Skocjan es 100% recomendable (aunque si vais con niños pequeños o personas mayores que puedan cansarse, quizás Postonja sea una opción más segura).

Os dejo las crónicas de otros dos viajeros que sí visitaron las cuevas Postonja (siguiendo con la iniciativa Post Amigo). En sus artículos podréis leer cómo son y decidir vosotros mismos cuál visitar.

Xipo El Mundo Perdido – La Cueva de Postojna, la más visitada de Europa

Hector Mi Baúl de Blogs – Cuevas Postojna y castillo Predjama, Eslovenia

INFOS PRÁCTICAS

  • Nombre en esloveno: Škocjanske Jame
  • Cómo llegarMatavun 12, SI-6215 Divača. Skocjan está en las afueras del pueblo de Matavun, a 25 km de Trieste, a 75 km de Ljubljana y a 35 km de Koper (costa eslovena). Por la autopista, la salida de Skocjan está indicada y, una vez en la carretera nacional, hay indicaciones para llegar hasta las cuevas (por cierto, ojo con el GPS. Seguid las indicaciones en la carretera, porque el nuestro nos llevaba por un camino más largo).
  • Precios: visita principal a Skocjan: 15 €. Visita completa. sumando Skocjan, Mahorcic y Marinic: 20 €. Más info
  • Horarios de las visitas: En verano (junio – septiembre) hay visitas guiadas cada hora en punto, empezando a las 10h y terminando a las 17h. El resto del año, sólo hay dos visitas al día, una a las 10h y otra a las 13h. Más info

View Larger Map

Salir de la versión móvil