Halloween o la Castanyada ?

VERSIÓ EN CATALÀ

No val la pena entrar en polèmica de castanyes o bruixes quan l’excusa és fer un sopar amb els amics i riure un rato, això sí entre disfresses que intenten fer por (o més aviat aconsegueixen l’efecte contrari) i panellets sucats amb moscatell!


Ahir a la nit, la decoració de Halloween del meu menjador es va integrar perfectament amb els plats catalans en forma de dolç: castanyes, panallets, boniatos, moscatell i, fins i tot, cava, que no vam arribar a obrir per falta de lloc a l’estómac.

Sabíeu que Halloween és una tradició irlandesa i no pas americana? És cert que els americans l’han fet popular i comercial, però van ser els nostres amics celtes que van inventar-la. Segur que a més d’un, ara això de Halloween ja li comença a sonar millor 😉

VERSIÓN EN CASTELLANO

En Cataluña alrededor del 31 de octubre celebramos la “Castañada”, fiesta tradicional en que se comen castañas, panecillos y boniatos.

Cuando era pequeña, recuerdo que el 31 de octubre venía una señora disfrazada de “viejecilla que vendía castañas” y juntos cantábamos canciones alrededor del fuego ^.^

Sin embargo, desde hace unos años, las brujas y demonios de Halloween están eliminando todas las “Castañeras” (bueno, ésto y también que cada vez hace menos frío y ya no apetecen tanto…). De repente, entre mayores y pequeños, entre modernos y tradicionales, se ha instaurado la lucha eterna “Castañada VS Halloween”. Las tiendas se llenan de calabazas, mientras los colegios intentan, a la desesperada, hacer llegar el mensaje popular de toda la vida a los chavales que ese día han ido al cole vestidos de hombre lobo.

Entiendo que los pequeños quieran disfrazarse de lo que ven en la tele; al fin y al cabo, un disfraz de bruja siempre ha molado más que uno de vieja con las castañas y los boniatos, no?

Yo propongo que se concilien unos y otros. Las dos celebraciones no son incompatibles. No hace falta que perdamos nuestras costumbres pero también podemos integrar otras que llegan por evolución natural (o comercial?).

Ayer, en una fantástica cena entre amigos, el salón de mi casa compaginó muy correctamente la decoración y los vestidos de Halloween con los platos típicos catalanes de la época del año. Comimos, nos reímos y disfrutamos de una feliz noche en buena compañía ^.^ ¿Qué hay mejor que esto? ¿Por qué rechazar una opción si se pueden tener las dos?